.jpg)
Bueno, esta es la primera ilustración que hice para un proyecto que me gustaría hacer sobre Barcelona. El proyecto esta dividido en dos partes, una más clásica digamos, donde me gustaría hacer un pequeño recorrido por algunas calles de la ciudad que me han gustado por alguna razón (ésta es la parte más complicada porque Barcelona es casi interminable en este sentido, y seguro que no conozco ni una cuarta parte de sus rincones), y la otra parte es un poco (bastante) más subjetiva, que se trata de mis percepciones sobre ella. De momento tengo ya algunas ilustraciones (algunas a tinta y acuarela, otras al óleo, tinta y photoshop...), aunque la verdad es que creo que es quizás pretencioso el proyecto, porque no se si puedo ofrecer una visión lo suficientemente amplia del tema. Supongo que podría no tener un final claro, que podría estar añadiendo imágenes continuamente, pero bueno, iré ampliándola lo mejor que sepa.
Ésta, evidentemente, forma parte de la segunda parte, la subjetiva. El lugar es Portal del Ángel, y el tema el estrés, o el enfado que lleva la gente que me encuentro por según que zonas, la verdad es que demasiadas a mi parecer. Y es que la gente aquí va muy deprisa, muy muy deprisa. Todo el mundo lleva caras largas por la calle, y a veces me da la sensación de que estoy en cierto modo con andróginos, más que con personas. Vas caminando y de repente alguien choca contigo, te giras para disculparte y no hay respuesta alguna, el andrógino camina rápidamente en sentido contrario sin ni siquiera girar la cabeza. Y me parece preocupante, la verdad. Otras situaciones peores he vivido que no vienen al caso, pero todos sabéis, supongo, de sobras, que en Barcelona nadie parece tener tiempo para pararse, por ejemplo, a ayudar a alguien que se encuentra en apuros. Supongo que se trata de un tema relacionado con las grandes ciudades en general.
Parece que la gente solo trabaje, compre y sobretodo corra.
Camino por los pasillos del metro, busco los ojos de la gente, y no los encuentro, o al menos no por más de dos segundos. Los de NADIE. Hay que decir, para no generalizar de ésta forma, que no en todos los barrios o ambientes es igual, que evidentemente hay personas todavía en Barcelona, pero la verdad es que está bastante generalizado el asunto.
Pues de esto habla esta ilustración. He hecho varias versiones pero esta es la que más me gusta, así que aquí la dejo para el que la quiera ver.
Por último quería aclarar, por si el texto es demasiado pesimista, que el conjunto no será solo una crítica negativa de la ciudad. Barcelona tiene rincones preciosos con gente muy agradable dispuesta a parar un segundo. Y sobre la gente, que supongo que todos somos personas en realidad, aunque caminemos de ésta manera (me incluyo porque a pesar de que lo odio, también lo hago a veces sin darme cuenta, a mi pesar). Que todos tienen sus vidas privadas donde sonrién y muestran afecto a sus seres queridos, aunque en la calle parezca imposible creerlo.
Y ya está, espero que os guste y gracias por pasar!